Estimados accionistas:

Aunque ya podemos afirmar que Codere ha ejecutado todos los pasos formales que fueron acordados en su proceso de reestructuración financiera, las cuentas del 2016 todavía incluyen partidas excepcionales, que son consecuencia de la misma. Además, este año, se han producido dos devaluaciones de alto impacto en nuestras cuentas. Argentina y México han depreciado el promedio anual de sus divisas un 59% y 17% respectivamente. Si comparamos, en términos nominales, los datos operativos que se han producido –tras estas devaluaciones– tenemos una disminución de nuestros ingresos totales en euros, que han bajado un 8,6% hasta los 1.499,1 millones. En la misma línea, el EBITDA ajustado (sin partidas no recurrentes) también ha disminuido un 14,4% hasta los 252,2 millones.


Para aislar el impacto de estas devaluaciones de la marcha de nuestras actividades operativas tenemos que recurrir, o bien al análisis de los resultados a tipo de cambio constante 2015, o alternativamente, comparar con los resultados del 2015 que registran las cifras de Argentina al tipo de cambio “Blue” que ya anticipaba el descuento en el valor de la divisa que la devaluación finalmente confirmó. En el primer caso tendríamos unos ingresos en 2016 que habrían llegado a los 1.875 millones de euros (+14,4%) y un EBITDA de 343,9 (+16,7%) frente al año 2015. En el segundo supuesto, los ingresos en 2015 serían 1.412 millones y, por tanto, el crecimiento en 2016 pasaría a ser de un +6%. En este caso, el EBITDA de 2015 pasaría a ser de 243 millones, siendo por tanto el de 2016 un 4% superior.


Si nos fijamos en el resultado neto atribuible a la sociedad dominante, es necesario señalar el impacto que, sobre esta partida, ha tenido el acuerdo de canje de deuda por acciones que, al valor de cotización de ese día, ha generado una pérdida patrimonial de 1.054,2 millones de euros, incluida en las pérdidas de 1.125,8 que reflejan nuestras cuentas del 2016 frente a las pérdidas de 113,1 del 2015. Descontando esa partida, los resultados netos de 2016 habrían reflejado pérdidas por un importe de 71,6 millones, inferiores a las de 2015.


Por otro lado, tras la refinanciación de la deuda corporativa, realizada inmediatamente después de la reestructuración, la Compañía ha vuelto a reducir el importe de su deuda bruta, hasta 880 millones de euros, dejando la deuda neta en 738 millones y el ratio de endeudamiento en 2,7 veces el EBITDA. Así, se volvió a reducir la carga de intereses del Grupo en más de 20 millones anuales, situándose el coste financiero de toda la deuda alrededor del 7%. Con estos nuevos costes financieros los resultados netos del último trimestre del año ya fueron positivos alcanzando la cifra de 7,6 millones de euros.


Este año, según los planes previstos, se han incrementado las inversiones, buscando recuperar la capacidad competitiva y el crecimiento. Frente a una cifra de 65,9 millones en 2015, en el 2016 hemos alcanzado los 120,2 millones, un 82,4% superior.


Uruguay, donde se han capitalizado deudas en Carrasco Nobile, que nos han otorgado el 100% del capital de la Compañía, e Hípica Rioplatense, donde hemos adquirido por 31 millones de euros el 50% de nuestros socios, es el país donde se ha realizado el mayor esfuerzo inversor del Grupo, acompañando una renegociación del canon del Hotel Casino Carrasco que nos debe permitir superar los números negativos que ha arrastrado hasta ahora.


Ya finalizando el año, durante el mes de noviembre, se ha cerrado un acuerdo de patrocinio con el Real Madrid Club de Fútbol, por tres temporadas, llamado a cumplir un rol clave en los planes de desarrollo de las apuestas deportivas y el juego online, bajo la marca “Codere” en los años venideros.


Finalmente, ya sabemos que el 2017 nos trae, de nuevo, el reto de compatibilizar los planes de desarrollo de nuestro proyecto con las iniciativas de incremento de la presión fiscal en algunos de nuestros mercados más significativos. Confiamos en lograrlo.


Atentamente,

José Antonio Martínez Sampedro
Presidente Ejecutivo del Grupo Codere